Comunidad Cristiana
Santa Cruz
Puerto La Cruz , Anzoátegui
Venezuela
luis
La familia es el ámbito privilegiado donde cada persona aprende a dar y recibir amor y es educado en la fe. Por tanto, participa, conforme a su propio ser Iglesia doméstica, en la misión dela Iglesia. No es sólo destinataria de la pastoral familiar, sino también sujeto protagonista de la pastoral de la Iglesia.
La familia cristiana nace de la Iglesia, porque procede de la redención de Cristo. En el seno materno de la iglesia, surge el vínculo sacramental de los esposos y el amor conyugal se alimenta del amor eucarístico de Jesucristo. No existe comunidad familiar sin comunidad eclesial .
La Iglesia es fuente de vida para las familias cristianas y, a su vez, las familias cristianas son protagonistas de la evangelización dela Iglesia. LaParroquiapor su cercanía a la familia, tiene un protagonismo singular. Se vive en familia, pero, para el desarrollo de su vida cristiana, la familia necesita abrirse a la comunión de la Iglesia en la parroquia, donde vivimos , compartimos la fe con otras familias. La parroquia debe convertirse en un verdadero hogar donde las familias se sientan acogidas, ayudadas y acompañadas. Por eso vivir en Parroquia debe ser vivir en familia.
Áreas de atención:
1. Atención a parejas jóvenes
- Encuentro con novios de la parroquia – mensual = 1er. Domingo
- Cursos prematrimoniales dictados por la parroquia ( 2 al año)
Preparar parejas para dictar estos cursos: lograr un equipo propio de la parroquia para curso prematrimonial.
2. Atención a las familias
- Orientación familia
- Evangelización de las familia
- Apoyo a familias con problemas
3. Relación con la Programación de la Pastoral familiar diocesana
Semana de la familia
Jornadas de familia
Día de la sagrada familia
4. Relación con la catequesis Familiar
- Apoyo a las parejas de la catequesis familiar
- Recursos y materiales
- Propuesta de invitación a la santificación de hogares
- Encuentros de Santificación de hogares
5. Relación con la pastoral juvenil
- Charlas
- Sexualidad
- Jóvenes temas de familia y parejas
Temas para dialogar:
Participación en los encuentros prematrimoniales. Jornadas para revisar el matarial de la CEV y otros materiales . Calendario 2011 – seguimiento y propuestas
Animación de la Eucaristía del domingo : informaciones, participación…
Preparación para el mes de noviembre: jornada del abrazo en familia.
Catequesis familiar apoyo .
Familia e Iniciación Cristiana
Introducción:
Uno de los objetivos de nuestra programación parroquial nos pide que se apoye pastoralmente a las familias.Una de las tareas propias de “la vida de las familias, es que acompañen a sus hijos en el proceso de la vida sacramental, especialmente en el proceso de iniciación cristiana”. El Papa, Benedicto XVI, en Valencia, en el encuentro con las familias, hacía una preciosa homilía, que viene a compendiar todos los mejores deseos para nuestras familias diocesanas y nos invita al compromiso en una de las tareas fundamentales de la Iglesia: los hogares cristianos.
1.- La transmisión de la fe en la familia:
Aquel día, el Papa, siguiendo el ritmo de las lecturas de la celebración eucarística,puso como ejemplos de trasmisión de fe las familias de Ester y de Timoteo. Ester narra cómo, gracias a su padre, encuentra el camino de la fe: “Mi padre me ha contado que tú, Señor, escogiste a Israel entre las naciones” (Ester, 14,5). Pablo, alabando la fe sincera de Timoteo, le recuerda el papel fundamental que tuvieron su madre y su abuela en la transmisión de la misma: “esa fe que tuvieron tu abuela Loida y tu madre Eunice, y que estoy seguro que tienes también tú” (2ª Tm 1,5).
2. Los abuelos y la transmisión de la fe:
El Papa, hombre observador y luminoso en sus discernimientos, aprovecha el testimonio bíblico para llamar la atención, de los abuelos y de las abuelas a la hora de transmitir la fe en los hogares. La familia comprende no sólo a padres e hijos, sino también a los abuelos y antepasados. “La familia se nos muestra así como una comunidad de generaciones y garante de un patrimonio de tradiciones...”.
Por otro lado, nuestra experiencia cotidiana nos dice que gracias a los abuelos muchos niños aprenden a rezar y se preparan para la primera confesión, primera comunión y, también , para el sacramento de la confirmación.
3. Cuidar especialmente el gran sacramento de la Iniciación Cristiana:
Un problema pastoral y humano de nuestros días es la escasa incidencia de los ambientes familiares en la iniciación de los hijos tanto a la vida social como a la vida cristiana. El Papa, a este respecto, recuerda a los padres sus derechos y obligaciones inalienables: “educar a los hijos, iniciarlos en la vida social, en el ejercicio responsable de su libertad moral y de su capacidad de amar y, sobre todo, en el encuentro con Dios”. El niño que nace, recibe un patrimonio de experiencia vivida y amada. “Los hijos crecen y maduran humanamente en la medida en que acogen con confianza ese patrimonio y esa educación que van asumiendo progresivamente”.
4. Potenciar la vida de las familias en sus diversas dimensiones:
Hay en la vida matrimonial y familiar una dimensión sobrenatural, que es preciso tener en cuenta. Dios está presente en el origen de toda paternidad y maternidad humana: “En el origen de todo hombre y, por tanto, en toda paternidad y maternidad humana está presente Dios Creador”. Por eso los esposos deben acoger al niño que les nace como hijo no sólo suyo, sino también de Dios. Y, consecuentemente, los padres tienen el derecho y el deber de iniciarlo en las cosas de Dios, así como en las cosas de los hombres. Los padres deben saber muy bien que la fe no es una mera herencia cultural, sino una acción continua de la gracia de Dios. Aunque nadie responde por otro, sin embargo los padres cristianos están llamados a dar un testimonio creíble de su fe y esperanza cristiana. “Han de procurar que la llamada de Dios y la Buena Nueva de Cristo lleguen a sus hijos con la mayor claridad y autenticidad”. Y la fe, este don de Dios que los padres han contribuido a poner ante los ojos de los pequeños, pasados los años, “necesitará también ser cultivada con sabiduría y dulzura, haciendo crecer en ellos la capacidad de discernimiento”.
5. Vivir en el hogar la celebración de los sacramentos de la iniciación cristiana:
El Papa añade en su reflexión cauces importantes para la transmisión de la fe en el hogar: la familia cristiana transmite la fe cuando los padres enseñan a sus hijos a rezar y rezan con ellos3; cuando los acercan a los sacramentos y los van introduciendo en la vida de la Iglesia; cuando todos se reúnen para leer la Biblia, iluminando la vida familiar a la luz de la fe y alabando a Dios como Padre.
Ante la objeción de algunos padres que quieren que sus hijos sean libres el día de mañana para elegir por ellos mismos y, para ello, eliminan en su educación toda referencia a la Iglesia y evitan todo ambiente religioso familiar, el Papa les recuerda que “la verdadera libertad del ser humano proviene de haber sido creado a imagen y semejanza de Dios. Por ello, la educación cristiana es educación de la libertad y para la libertad”.
6. La experiencia de ser acogidos y amados:
Benedicto XVI les decía a las familias en Valencia: “La experiencia de ser acogidos y amados por Dios y por nuestros padres es la base firme que favorece siempre el crecimiento y desarrollo auténtico del hombre”. Crecer en el amor y en la fe de los padres es experiencia para toda la vida. Es lo que nos enseña el adagio popular: “Lo que se mama de pequeños, nunca más se olvida”.
Y esta experiencia se vive en la familia cristiana de modo único e irrepetible. A veces, por aquello de lo políticamente correcto, no somos claros y decimos las verdades a medias. EL Papa lo afirma con toda rotundidad: “para avanzar en ese camino de madurez humana, la Iglesia nos enseña a respetar y promover la maravillosa realidad del matrimonio indisoluble entre un hombre y una mujer, que es, además, el origen de la familia”. ¡Cuántos problemas escolares, religiosos y familiares aparecen en los niños de nuestros días! No siempre, pero casi siempre tienen su origen en familias desestructuradas de una u otra forma.
7. La institución familiar tiene necesidad de ayuda:
Defender la institución familiar, acompañarla y ayudarla es el mejor de los servicios que podemos prestar tanto a la sociedad como a la Iglesia. El Papa lo dice de la siguiente manera: “reconocer y ayudar a esta institución es uno de los mayores servicios que se pueden prestar hoy día al bien común y al verdadero desarrollo de los hombres y de las sociedades, así como la mejor garantía para asegurar la dignidad, la igualdad y la verdadera libertad de la persona humana”.
Benedicto XVI reclama la atención sobre la “importancia y el papel positivo que a favor del matrimonio y de la familia realizan las distintas asosociaciones familiares eclesiales.

Comunidad Cristiana
Santa Cruz
Puerto La Cruz , Anzoátegui
Venezuela
luis