Dulce Niño Jesús, soy todo tuyo, pues me has creado y me has redimido con el precio de tu Sangre.
Haz que por esta vida camine alegre, de tu mano, sin desanimarme por las pruebas y contrariedades que me pone el demonio y que tú permites para mi bien. Que yo siempre recuerde que tú estás siempre a mi lado y caminas de mi mano, y que, aunque eres Niño, eres el Dios todopoderoso; Creador de cielo y tierra, de los ángeles y de los hombres, mi Creador, que me has creado por amor y solo buscas amor en mí.
Pequeño Jesús, que me dedique enteramente a amarte y a ocuparme de ti y de tus cosas, es decir, de los pobres, enfermos y pecadores que tanto amas; porque esto es lo único que realmente importa en mi vida: amarte cada vez más.
Quítame todo temor servil e inúndame de una serena confianza en ti y quema todo en mí que me impida vivir el regalo de tu amor para que yo me dedique a partir de hoy a amarte con todo mi ser, sin guardarme nada para mí mismo, sino entregándome completamente a ti. Te amo, Pequeño Jesús de mi corazón. Soy todo tuyo.AMEN









