HAGAMOS DE LOS BUENOS DÍAS ... UN MOMENTO EDUCATIVO.
Fomentemos una actitud de escucha, evitando que haya libros o cualquier otro material sobre los pupitres.
Invitemos a la participación cuando se nos propone responder con alguna invocación o recitar una breve oración.
Esperemos a que los Buenos Días hayan concluido para comenzar el trabajo propiamente escolar.
Retomemos alguna vez en el aula, dentro del contexto de la materia que impartimos, algún mensaje significativo que se haya expresado en los Buenos Días.
Animemos a las alumnas y alumnos a colaborar en este momento elaborando ellas y ellos alguno de los saludos matinales.